Adan y Eva podían vivir en el Paraíso siempre que no probasen la manzana del árbol. En el mito les esta permitido todo, pero hay un limite. En el marco de su libertad, Dios les dice que la ejerzan de manera auto responsable. Su ruptura con las normas implica la expulsión del jardín.
¿Pero quien es la que induce el placer al amante?. Una mujer. Es la parte femenina de la civilización quien conoce el pecado. Es impura. Es un Dios menor. El mito castiga a ambos, pero la ruptura de la ley la ejerce Adan al probar del fruto prohibido.
Por ultimo. La expulsión de un jardín donde no esta permitido morder la manzana que une a dos en el pecado, nos plantea algo fútil:
¡Lo que se abandona no garantiza la verdadera libertad!. Sin el intercambio y la complicidad no existe el amor. Ellos lo descubren fuera del Edén.

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